Los tipos de perla y su mantenimiento

Los tipos de perla y su mantenimiento

Tipos de Perlas

Las Perlas Naturales:

Tal como su propio nombre indica, las perlas son un fenómeno producido por la madre naturaleza. Estas se forman al introducirse accidentalmente un cuerpo que la propia ostra considera extraño en su interior. Esta presencia irritante provoca una reacción en la ostra que, en su defensa, segrega una sustancia perlífera que recubre lentamente dicho cuerpo extraño.

Pasados varios años, se habrá formado una perla que según su perla su perfección, color, iridiscencia, textura, lustre, y forma, decidirá su valor.

Si cortáramos por la mitad una perla natural y la observáramos con un microscopio, nos daríamos cuenta de que el núcleo del cuerpo extraño es casi imperceptible y que la sustancia perlífera que va recubriendo el cuerpo está compuesta en capas partiendo del centro hacia la superficie externa.

Las perlas naturales son, hoy en día, más difíciles de encontrar y una buena perla su valor puede llegar a ser incalculable. Es por este motivo por el cual la mayoría de las perlas llamadas “naturales” que encontramos en joyerías en realidad sean “perlas cultivadas”.

Las Perlas Cultivadas:

Las perlas cultivadas son el resultado de experimentos japoneses llevados a cabo a lo largo del siglo XIX. En 1913, el japonés Mikimoto, logró poner a punto la técnica de creación de las perlas cultivadas.

Esta técnica consiste en provocar la secreción perlífera de la ostra introduciéndole artificialmente un núcleo fabricado por el hombre. En el primer decenio del siglo, el núcleo significaba un 5% de la dimensión total de la perla, hoy supera el 90% del diámetro total de la misma. Las ostras necesitan entre un año y medio y 3 años de tiempo para producir las perlas más perfectas. A causa de la creciente demanda, muchos cultivadores están reduciendo de forma drástica el tiempo de producción de la ostra a meses. El resultado no son otros que perlas de bajo precio pero también de baja calidad, ya que el recubrimiento es de menor espesor, mayor diámetro del núcleo y fácilmente predispuestas a oxidarse o a presentar defectos en su superficie.

Las perlas falsas:

El proceso de fabricación de las perlas falsas es a través de un núcleo de cristal, vidrio o plástico, dependiendo del fabricante, sometiéndose a múltiples baños de un producto orgánico como pueden ser las escamas de pez en el caso de las perlas falsas de mayor calidad o sintéticos en el caso contrario.

Para llegar a conseguir una imitación casi perfecta de la perla natural en estos materiales de recubrimiento se le suele añadir, lacas, barnices, tintes y otros materiales, incluso se pueden mezclar con nácar natural para conseguir su efecto nacarado.

Las perlas falsas mayoritariamente suelen ser utilizadas en bisutería.

Como saber si una perla es falsa?

Por el tacto:

La perla natural o cultivada tiene una textura ligeramente áspera o arenosa debido a imperfecciones diminutas similares a escamas en las capas externas de nácar. En cambio las perlas falsas hechas de vidrio o plástico generalmente perfectamente suaves.

Por la temperatura:

Para poder comprobar bien la temperatura es necesario ponerse unas cuantas perlas en la palma de la mano, cerrar la mano suavemente y sostenlas. Notarás que las perlas naturales o cultivadas son ligeramente frías durante unos segundos antes de coger la temperatura de la mano, sintiendo la misma sensación que se percibe al tocar un articulo metalico.

Por la vista:

Las perlas montadas en un collar son perforadas para que pase el hilo. Si inspeccionamos el agujero con atención, podremos saber si la perla es auténtica o falsa

Por norma general, las perlas naturales o cultivadas tienen los agujeros de perforación con bordes afilados, todo al contrario que las perlas falsas que suelen tener los bordes mas redondeados llegándose a ver el núcleo de cristal, vidrio o plástico.

¿CÓMO LAS DEBEMOS CUIDAR?

Los cosméticos, perfumes y lacas para el cabello contienen productos químicos que pueden dañar el lustre de la perla con el paso del tiempo. Incluido las grasas naturales del cuerpo así como la transpiración también pueden dañar el lustre de la perla. Mantenga siempre sus perlas separadas del artículos de joyería, como pueden ser los metales (oro, plata) y otras piedras, para evitar que se rayen. Las perlas se mantendrán mejor si las pone dentro de una bolsa de tela suave o separadas en un joyero forrado por dentro. Si usa sus collares de perlas varias veces a la semana, es recomendable que los lleve una vez al año a su joyero de confianza para subir de nuevo para evitar que éste se rompa. El hilo es de "nylon" (el hilo de seda también es una alternativa aceptable) y pasado a nudos de esta manera se evita de que si alguna vez se rompe el collar, no salten todas las perlas y que las perlas no es toquen y se ralla entre ellas.


EL MANTENIMIENTO

Las perlas no necesitan ningún mantenimiento en especial excepto el detallado anteriormente. Aunque es recomendable que una vez se haya quitado el collar lo limpie siempre con una chata húmeda (más que sea muelle ya que si se muelle con el paso del tiempo podría dañar el hilo) para sacar el sudor y posibles manchas.

Perla natural

Detalle de una perla en formación

©Xavier Gaja – www.gajajoiers.com

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