Los inicios
La historia de Gaja Joyería y Relojería arranca en 1948, cuando Manel Gaja, movido por la pasión y el interés por los oficios artesanales, decide adentrarse en el mundo de la joyería y la relojería. Este viaje comienza con aquellos tiempos era una auténtica cuna de artesanía e innovación. Allí, en la calle Banys Nous, entra a trabajar de aprendiz en uno de los mejores talleres de relojería especializado en relojes antiguo de la capital catalana. Durante aquellos años de aprendizaje, Manel Gaja perfecciona su dominio en la reparación y ajuste de relojes, ganando una base sólida en ese oficio tan preciso y meticuloso.
No satisfecho sólo con el conocimiento de la relojería, decide expandir sus habilidades y emprende el camino de la joyería. Para ello, se traslada a la ciudad de Vic, donde trabaja en el prestigioso taller de joyería Brugolat. Es ahí donde adquiere la destreza necesaria para trabajar con metales preciosos y diseñar piezas únicas que combinaban belleza y funcionalidad. Con los conocimientos adquiridos y una experiencia contrastada, Manel Gaja decide dar el salto y establecerse por su cuenta. Desde su pequeño taller, comienza ofreciendo servicios de reparación en varias tiendas de Manlleu y la comarca de Osona. Esta primera etapa marca el inicio de una trayectoria que se convertiría en una tradición familiar.
El taller
Uno de los pilares fundamentales de Gaja Joyería y Relojería es su taller propio, un espacio donde confluyen tradición e innovación. En este taller se realizan todo tipo de trabajos relacionados con la joyería y la relojería, desde el diseño y fabricación de piezas únicas hasta reparaciones complejas.
En cuanto a joyería, el equipo de profesionales combina técnicas tradicionales con herramientas modernas como la soldadura láser, que permite trabajar con precisión extrema. También se realizan grabados con láser para personalizar joyas, así como baños de rodio y baños de oro, que garantizan un acabado de gran calidad. Los metales que se trabajan son exclusivamente nobles, como el oro y la plata, asegurando siempre la máxima pureza y calidad en cada prenda.
En el ámbito de la relojería, el taller ofrece un servicio integral que incluye la puesta a punto, el cambio de pilas y correas, la adaptación de relojes a medida, y la reparación de relojes de todas las marcas. Este compromiso con la calidad y la excelencia ha hecho que el taller se convierta en un referente en Manlleu
La tienda
En 1959, una década después de empezar a trabajar como profesional independiente, Manel Gaja da un paso más allá y abre su propia tienda. Situada en la Plaza Fra Bernardí, 13, en el corazón de Manlleu, esta tienda se convierte en un punto de referencia para los amantes de las joyas y los relojes.
Desde entonces, el establecimiento ha sido un espacio donde los clientes pueden encontrar una amplia selección de joyas de oro, plata y bisutería, así como relojes de marcas reconocidas. La atención personalizada y el asesoramiento experto son los sellos distintivos de la tienda, que sigue en activo después de más de seis décadas.
La Plaza Fra Bernardí no es sólo una ubicación estratégica; es también un lugar emblemático que conecta la historia de la empresa con la vida cotidiana de Manlleu. Con su presencia constante, Gaja Joyería y Relojería se ha convertido en un símbolo de tradición, calidad y proximidad al servicio de la comarca de Osona.
Seis décadas
Con más de 60 años de historia, Gaja Joyeria i Relojeria es actualmente un negocio familiar que ya se encuentra en su sexta década. Esta continuidad refleja no sólo el amor por el oficio, sino también la confianza y fidelidad de sus clientes, que han hecho posible que esta tradición perdure a lo largo de los años. Cada generación ha aportado su granito de arena para adaptarse a los nuevos tiempos, manteniendo siempre los valores fundacionales de calidad, compromiso y atención personalizada.








